204. El mejor regalo de todos
“Mia Bennett”
Hay momentos en la vida que saben a victoria pura. Estar sentada en el regazo de Ethan después de semanas de caricias contenidas y besos medidos es, sin duda, uno de esos momentos.
Sus hombros están tensos bajo mis manos, los músculos duros como si estuviera librando una batalla interna.
Sé que lo desea. Puedo sentirlo entre mis piernas, pero Ethan todavía duda, todavía tiene miedo de hacerme daño. Ha sido así desde la semana pasada, cuando el doctor Ramírez nos dio luz verde para