Después de ducharnos y salir, nos vestimos y estábamos listos para dirigirnos a la casa de mi nonno. Nos amontonamos en el SUV y condujimos hacia la propiedad de mi abuelo. Sabía que a Guadaña no le gustaba estar en jaulas, como él las llamaba, pero necesitábamos hacer eso juntos; Rebel no estaba en condiciones de montar en moto en ese momento, y él tampoco.
Llegamos a las puertas y entramos; el viaje transcurrió en silencio, con cada uno pensando en lo que tendríamos que enfrentar antes de que