Mundo ficciónIniciar sesiónNo mucho después de que desapareciera en el baño, volvió a salir y reapareció a su lado. La boca de Amelia se abrió con sorpresa. Su marido no se había ido a dar una ducha como pensaba en un principio.
Él la miraba con expresión estoica, de pie ante ella con un vaso de agua en una mano y una toalla limpia y húmeda en la otra.
Le ofreció el vaso.
—Bebelo
Sus ojos se abrieron cuando acept&oac







