CAPITULO 10
La música de orquesta sonaba delicada y suave, las parejas en el centro del salón de eventos bailaban al compás de las canciones luciendo sus glamurosos vestidos y sus trajes elegantes hechos por los mejores diseñadores y sastres del Reino.
La fiesta parecía estar bastante animada y los invitados sonreían alegres unos a otros, sintiéndose orgullosos de la razón que ameritaba tan magnífica reunión de la alta sociedad en Maita.
La guerra había finalizado, no más sangre ni muertes, no