CAPITULO 61
Virginia Wiztan finalmente llegó al exterior de los muros del castillo Walsh, cuando el caballo negro se detuvo y el Barón bajo primero para tomarla en brazos y ayudarla a ella a bajar sus miradas se encontraron, esos ojos marrones claros que posiblemente no volvería a ver nunca más en su vida.
Virginia sonrió ampliamente agradeciendo al hombre fuerte y alto que la sostenía y el devolvió la sonrisa, no hubo palabras ni expresiones extras; los port