CAPITULO 59
Recordaba las veces que la vió llorar, que su tembloroso, pálido y delgado cuerpo temblaba entre sus brazos. Recordó ese beso intenso que le dió y lo mucho que lo disfruto y como la tierna princesa a pesar de tener que estar ofendida por tal acto no hizo nada en contra del Barón.
— Iré a la capital. — ¡¿Que?! — Gritó uno de los hombres que servían directamente en las tropas comandadas por el Barón Jones.
— Dije que iré a la capital,