Mundo ficciónIniciar sesiónPunto de vista Sandra
No puedo quitar de mi cabeza la imagen cuándo llegamos a la manada de Samuel, diez cuerpos conté. Cuando vi a Samuel lo abracé fuerte ni siquiera podía pensar en qué hubiera pasado si él… no, no podía. Entramos a la casa de la manada y Vanessa empezó a curar a la gente.
“Samuel ¿por qué no me dijeron?” le pregunté, más que pregunta era exigencia.
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