Lamentablemente, Ariam se convirtió en una víctima de los retorcidos planes de los hombres de Jimena. Lejos de terminar con su vida de forma rápida y sin piedad, decidieron utilizarla como una moneda de cambio en un sórdido negocio clandestino. Rápidamente, la sacaron de Colombia, sin dejar rastro ni posibilidad de escape.
El viaje de Ariam desde Colombia hasta Indonesia fue una pesadilla que la sumergió en un estado de profundo terror y desesperación. Los captores de Ariam la mantuvieron atada