Ariam avanzó con cautela hacia las jaulas, tratando de no hacer ruido para no alertar a nadie. A medida que se acercaba, pudo ver más claramente las caras de las personas que estaban atrapadas dentro. Algunos tenían cortes y moretones en la piel, otros estaban cubiertos de polvo y sudor, pero todos compartían una mirada de miedo y desesperación en sus ojos.
A medida que se acercaba aún más, Ariam comenzó a escuchar un murmullo de voces que hablaban en diferentes idiomas, todas susurrando por ay