Esa misma noche, cuando Derek llegó a su casa, Ariam lo estaba esperando con una deliciosa cena que ella misma había preparado y es que a la chica le encantaba complacerlo. En lo que él cruzó el umbral de la puerta ella corrió a recibirlo.
—Hola —le dijo ella al verlo.
—Hola nena —respondió él sonriendo.
Ariam colocó la mano en su pecho y se inclinó para besarlo, gestó que Derek recibió con agrado, Los brazos musculosos de él se cerraron alrededor de Ariam, apretándola contra su pecho mientras