Keniche jefe de la Yakuza vio a los niños, cuando pasaban en fila enfrente de él.
—Muy buena la mercancía de este mes, a nuestro negocio le irá muy bien con estos chiquillos, entrénenlos, los quiero en la calle en una semana distribuyendo el polvo.
—Es muy pronto jefe —le dijo su subordinado — además me ha llamado la directora del orfanato advirtiéndome que alguien fue a reclamar a unos de estos mocosos, dijo que era gente peligrosa.
Keniche se quedó pensativo.
—Entonces hay que usar la táctica