Capítulo 143
Poco después de recibir la llamada, Sebastián y Andrés llegaron, uno tras otro.

Apenas se sentó, Andrés empezó a bromear:

—Qué curioso. Cuando andabas soltero, cuando mucho te veíamos un par de veces al mes. Ahora que te casaste, nos vemos más seguido. Se ve que tu matrimonio no va tan bien.

Gabriel le lanzó una mirada fastidiada.

—¿Siempre tienes que ser así de hocicón? No se te quita lo entrometido.

—...

Andrés se volteó hacia Sebastián.

—¿Ves? Te dije. Seguro se peleó con su esposita y nos llamó nada más para desquitarse con nosotros. ¡Qué mala onda!

La expresión de Gabriel se tornó seria.

—Si no quieres jugar, lárgate.

—Ya que estoy aquí, claro que voy a jugar.

Andrés siguió hablando mientras barajaba las cartas.

—Para ser honesto, sigo sin entender. Me acuerdo perfecto de cómo era Regina... digamos que no era precisamente un encanto. Se la pasaba molestando a Mónica, y una vez hasta te mordió cuando la defendiste. Se supone que no la soportabas, ¿no? ¿Cómo es que ahora no solo est
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Imelda Aguirremmm a qué mensa está vez esa gente te va a humillar de nuevo
Digitalize o código para ler no App