—pero si está para comerlo, ahora sí entiendo tu traga, además que es millonario
—si, pero el dinero no me importa, vamos que tengo hambre— dijo ella para evadir los comentarios de Yeison.
Fueron en el auto de Hailey, al llegar al restaurante de Doña Pepa y vio un auto parqueado, es el de Sabrina.
Yeison y Hailey bajaron del auto y caminaron hacia el restaurante tomados de la mano, ya es costumbre hacerlo.
Cuando entraron al restaurante de Doña pepa, Marcos y Sabrina se están comiendo a besos.
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