—Dime —apremió Madelaine simulando que no le ponía nerviosa tenerlo cerca. Mientras se paseaba con solo ese pantalón. Estaba afectando la estabilidad mental de la chica.
—Vamos a ver una película.
—Umm, vale —aceptó Madelaine—. Pero con una condición.
Warrick bufó.
—¿Por qué siempre tienes que poner condiciones? —se quejó.
—Me gustan —se encogió de hombros—. En fin, vemos una película y tú tienes que comerte un pedazo de pizza.
Harrington se negó a hacer tal cosa.
—No comeré eso. ¿Sabes la can