Camila salió de la villa con la mente llena de pensamientos sumamente confusos. Leo tenía razón, habían pasado demasiadas cosas aquel día y su cuerpo apenas le respondía. No obstante, si no hubiera conocido a Alex Johnson, nunca habría pasado por todo aquello, por lo que debía hablar con él cuánto antes.
Luego de caminar alrededor de veinte minutos, llegó a una de las calles cercanas donde había una parada de taxis. Sin pensarlo dos veces, se montó en uno de los coches y le indicó la dirección