Dorian no podía evitar estar nervioso.
Nunca se imaginó que estaría de pie otra vez en una iglesia esperando a su novia. No hacía sino unos meses que había estado en esa situación y ahora revivía la historia otra vez.
—No Dorian, no te vayas por ahí—le dijo Liam su primo que parecía leerle la mente.
Liam estaba de nuevo como padrino de su boda y una especie de Déjà vu lo golpeó.
Al menos no había escogido la misma iglesia de la última vez.
Repiro e intento calmarse mientras se repetía una y ot