Las risas de ambos resonaban a su alrededor. Olivia lo miraba con un extraño brillo en los ojos y él no podía dejar de sonreír en ningún momento.
—Estas muy borracha, Olivia—habló divertido cuando la vio intentar levantarse de la silla y fracasar en el intento.
—Claro que no—nego ella fingiendo indignación.
Después de fijar la fecha de su compromiso todo entre ellos se había calmado y el ambiente se había convertido en uno de intimidad.
Él perdió la cuenta de todas las cosas que le contó y de