Aún se encontraba sentada en el piso de la terraza contra la balaustrada, cuando escuchó pasos en la escalera. Manuel se detuvo al verla allí y esperó a que ella dijera algo.
—Descubrí esta terraza, me gusta aquí…mira lo lindas que se ven las estrellas. Ven, acompáñame un rato.
Manuel se sentó a su lado y se recostó al igual que ella.
—Si, es un bello lugar. Agradezco que Irina me dijo que estabas aquí, porque no tendría idea de dónde buscarte.
—Cuéntame, ¿ya está todo arreglado?
—Así es, no co