Aquella tarde Manuel llegó retrasado al gimnasio y Gabriel se lo hizo notar.
—O el apocalipsis está a las puertas o el perfecto Manuel García, dios del tiempo y la corrección, está perdiendo sus poderes.
—Continúa haciendo el payaso, es gratis. Voy a cambiarme.
Unos minutos después volvía preparado para entrenar.
—Te lo digo de verdad, viejo, estás diferente. Algo te está pasando y como tu mejor amigo, o único amigo en realidad, exijo saberlo.
—¿Qué te hace pensar que eres mi único amigo?
—Tu f