Punto de vista de Alison
La primera noche con mis bebés se sentía como un sueño del que tenía terror de despertar.
Kai y Lila dormían en la cuna improvisada que los hombres de Jordan habían traído. Dos pequeñas camas juntas en la segunda habitación. Me senté en el suelo entre ellos, con la espalda contra la pared y las rodillas recogidas, incapaz de apartar la mirada. Cada respiración diminuta, cada aleteo de pestañas, cada suave gorgorito cuando uno de ellos se movía provocaba que nuevas lágri