[Narrado por Liam Donovan]
El sonido del teléfono era un intruso violento en la cabina saturada de sexo y adrenalina. Mia, aún perdida en la neblina del clímax, ignoró el mundo exterior. Sus labios buscaron mi mandíbula, trazando un camino de fuego hacia mi oreja, mientras sus manos volvían a enredarse en mi cabello, tirando de mí hacia ella con una urgencia que me hacía flaquear.
—Mia, basta —gruñí, tratando de alcanzar el celular que vibraba en el compartimento central.
Ella no escuchó. Soltó