Eloísa no podía dejar de maldecir su mala suerte. «¿Cómo fue que terminó viniendo a este lugar?», se preguntó al detallar en el enorme edificio. La verdad era que no quería estar en ese sitio, se sentía ajena, completamente fuera de lugar.
—Sube la mirada—la regaño su hermana al darse cuenta de que caminaba cabizbaja.
La joven asintió ante la solicitud de la mayor, aunque en el fondo de su ser albergaba un único pensamiento: "Quiero irme"
—Infórmale que estoy aquí—el tono de voz que Helena u