Dasha Petrov
Miré todo con atención y quise llorar al comprender que me encontraba en medio de un galpón abandonado, atada de manos a pies y siendo observada por más hombres de los que me podría imaginar.
Todos estaban de pie en sitios estratégicos con armas en sus manos, apuntándome obviamente. El sitio olía a orine, nicotina y a polvo, y mirando todo a mi alrededor, pude confirmar que tal vez por aquí habían pasado más personas de las que podía imaginar.
Hacía calor y, además, habían muy po