—Enfócate en ti mismo—, Juan frunció el ceño y respondió fríamente: —Mi crisis se ha resuelto. Solo que, en el ámbito de las relaciones humanas, siempre hay algunas cosas difíciles de dejar ir. Ulises le entregó a Juan una botella de agua. —¿Y tú? Escuché que podrías comprometerte pronto.
—Aún no he decidido.
Juan apartó la botella de agua y salió.
En el camino de regreso...
De repente, Valentín preguntó: —¿Ese tipo que habló por ti es Juan?
Lina, algo molesta, respondió: —No estaba habland