A medida que continuaba hablando, las emociones de Elena se intensificaban. Sus dientes traseros apretaban con fuerza, deseando desgarrar a Lina en pedazos en el próximo instante.
Al escuchar esto, Juan la apartó de un empujón. No era sorprendente que palabras tan viciosas salieran de la boca de Elena, pero él no le daría otra oportunidad.
Sin dudar ni un momento, Juan se dio la vuelta. No importaba cuánto gritara Elena detrás de él, Juan parecía no escuchar nada.
Al salir de la habitación, v