Sin embargo, al pensar en la noticia que acababa de recibir, Juan decidió correr el riesgo y dijo:
—Señor Ramírez, acabo de recibir una llamada de la prisión. Dicen que Señorita Rivera intentó suicidarse.
Una sola frase dejó el aire en silencio. Quizás era porque había pasado mucho tiempo desde que se había sabido algo sobre Elena. Juan preguntó:
—¿Cómo está la situación?
—Afortunadamente, los guardias la descubrieron a tiempo y la llevaron al hospital. Señorita Rivera expresó su deseo de