Aiden
Cuando Storm me informó que Mira no respondía a su comunicador, mi mundo se inclinó.
—¿Qué coño quieres decir con que no responde? —rugí, ya moviéndome.
Mi corazón martilleaba mientras abría de golpe la puerta de la oficina de Julian y descubría que él no estaba allí. Era algún imbécil cualquiera follándose a una mujer.
Me había alejado de ella a propósito.
Salí disparado, recorriendo el pasillo, bajando las escaleras hacia el gran salón, con la mirada buscando desesperadamente a Mira, pe