*—Ezra:
Se despidieron de Sasha poco después. Probablemente no volverían a verlo hasta que fuera dado de alta y se enfrentara al juicio, uno en el que tanto Dante como Ezra tendrían que testificar. Antes de marcharse, Ezra le deseó suerte de corazón.
Ambos abandonaron la habitación en silencio y caminaron por los pasillos del hospital mientras un sinfín de emociones seguía revoloteando dentro de ellos.
Ezra todavía estaba procesando todo lo ocurrido. Nunca imaginó que Dante sería capaz de per