*—Ezra:
No podía creerlo, ¿por que Liam estaba allí? ¿Los había estado siguiendo?
Liam borró la sonrisa por un instante, como si evaluara algo en silencio, y sus ojos descendieron con una lentitud inquietante por el cuerpo de Ezra, recorriéndolo sin pudor, deteniéndose en cada detalle como si lo desnudara sin tocarlo.
Cuando volvió a alzar la mirada, aquella misma sonrisa maliciosa regresó a sus labios, más marcada, más cruel, acompañada de una expresión burlona que le heló la sangre.
—Se nota