*—Dante:
No quería dejar a Ezra a solas, o, mejor dicho, no quería dejarlo sin él a su lado, no después de lo que había pasado.
Su omega estaba al borde, ansioso y temeroso, aunque no lo dijera en voz alta, y por eso Dante se negaba a separarse, pero también sabía que, si quería protegerlo de verdad, tenía que moverse, resolver, atar cada cabo suelto para poder volver a su lado con la seguridad de que nadie volvería a tocarlo.
Adrien le había hecho el favor de contratar a alguien por él, su h