Ellos no sabían mucho sobre la Asociación de Música, solo que era una institución cultural muy prestigiosa. ¿Quién diría que ni siquiera conseguirían llegar a los camerinos, y que por poco ni siquiera entran a los asientos del público?
Lorena frunció los labios y asintió con la cabeza; después de un momento, respondió bajito:
—Está bien.
Lavínia escuchó ese "está bien" suave y casi inaudible de Lorena y pensó para sí misma: «Con que no es muda, después de todo. Pero esta niña es muy astuta». Cr