Por la noche, la Mansión Rose se incendió. El fuego fue extinguido, quedando solo una hoguera encendida. Además, Magno y Gaetano estaban de espaldas a la cámara, lo que hacía imposible ver sus rostros con claridad.
En aquel momento, Alessandro pensó que Gaetano era un poco débil y que sería fácilmente derrotado. Mirando hacia atrás ahora, se daba cuenta de que Gaetano había sido un tanto considerado con él. Cuando los ojos de Gaetano se encontraron con los de Alessandro, un brillo surgió en su