Alessandro miró a Luana en busca de ayuda. ¿Por qué sentía que, aunque había pasado más tiempo con Lorena que con los otros, no conseguía la misma conexión que ella?
—No me mires a mí. Fuiste tú quien hizo enojar a tu hija. Eres tú quien debería estar consolándola. —Luana se encogió de hombros, como si no fuera asunto suyo.
Alessandro se dio cuenta de repente de que cuidar a un niño era realmente muy difícil, mucho más que administrar un negocio. Se sentía exhausto cuidando de una sola; ¿cómo l