Ferret le lanzó una mirada furiosa a Luana, con los ojos desorbitados por la rabia. ¿Cómo se atrevía esa mocosa a comportarse de forma tan altanera en su propio territorio?
—Mejor di que no tienes dinero para pagar. Te veo revisando nuestros cortes todo el tiempo; crees que son muy caros y no te decides a comprarlos, ¿verdad? Si ese es el caso, ¿para qué te esfuerzas en fingir algo que no eres? Loca, cualquiera puede hablar bonito.
Luana se detuvo en seco, levantó una ceja y miró fijamente a Fe