—No pasa nada, mamá nos compró Lego de camino aquí. Ya debería haber llegado —dijo Lucca.
En realidad, Luana le había pedido que realizara la compra usando su teléfono móvil, y los tres habían elegido los modelos que más les gustaban. Discutieron durante bastante tiempo sobre los detalles antes de decidirse finalmente. La emoción por empezar a armarlos era evidente.
—Vamos.
Poco después de que Lucca terminara de hablar, la recepción llamó para informar que había una entrega para ellos. Al oírlo,