El "lugar de siempre" mencionado por Alessandro era el club más lujoso de la capital. Un establecimiento exclusivo donde solo personas con un patrimonio neto de decenas de millones podían ostentar el título de miembros. Alessandro, siendo uno de los accionistas, disponía de una suite privada permanente en el lugar.
Poco después de su llegada, Edgar apareció, apresurado y curioso.
— Vaya, Alessandro, esto sí que es una sorpresa. ¿Tú invitándome a tomar unas copas? — Edgar aún parecía no poder cre