Sala VVIP 1, Club Imperial El humo se enroscaba hacia el techo en lentas espirales. Fred Meyer estaba recostado en un sillón de cuero, con una pierna cruzada sobre la otra y un cigarrillo ardiendo entre dos dedos. Frente a él, Liam Reigns reflejaba la misma postura: una pierna sobre la rodilla, la chaqueta quitada, la corbata floja, pero con los ojos cerrados. Inmóvil. Letal. Durante días, Liam había puesto el mundo patas arriba buscando un final diferente. Investigadores privados. Manifiestos