JADE AL-QALA
Abro mis ojos con algo de dificultad; no sabía dónde me encontraba hasta que los recuerdos de él y yo casi desnudos en la tina me llegaron de golpe. Me senté rápidamente y me di cuenta de que estaba sobre una cama y en una habitación muy distinta a la que él me había llevado.
Un dolor agudo se instala en mi pecho al darme cuenta de que me encuentro completamente sola en esta grande y oscura habitación.
¿Pero qué querías, Jade?, me pregunto, ¿que él despertara a tu lado, cuando ni