JADE AL-QALA
Mi cuerpo se sacude salvajemente, siento cómo mi corazón empieza a latir desenfrenadamente, miles de emociones me embargan, pero sobre todo el miedo. Trato de soltarme del agarre en el cual me tienen sometida, hasta que escucho esa voz que hace que cada bello de mi cuerpo se erice y que cada molécula de mi ser ansíe su tacto.
—Soy yo, chiquilla, no tengas miedo. —Lo escucho susurrar muy cerca de mi oído, logrando que su cálido aliento choque contra mi piel. —Tranquila, voy a solt