CAPITULO 86. UNA INTRUSA
En ese momento un par de Escorts ingresaron al tocador para retocarse el maquillaje.
—Esta noche, va a haber mucho movimiento —expresó una de ellas.
—Solo vine a retocarme el maquillaje y a tirar el miedo que siento, al pensar que me toca estar con la bestia, me asusta estar cerca de él —manifestó—, se quedó hablando con unas personas, eso me da el tiempo que necesito para tomar valor.
—¿Y por qué aceptaste? —preguntó la mujer.
—Porque escuché que es bueno al hacerlo, que es un hombre ardiente