Helen
Irrumpo en la casa de la manada, mi sangre aún hirviendo por el intento fallido de reclutar a Collins para ayudarme a separar a Hades y Haisley. Mientras atravieso los pasillos como una tormenta, puedo sentir los ojos de todos sobre mí, sus susurros siguiéndome como un enjambre de insectos zumbantes. Creen que no puedo oírlos, pero olvidan que somos hombres lobo - ningún chisme susurrado puede escapar a nuestros sentidos agudizados.
—Parece un desastre—, murmuran, arrugando la nariz ante