Max parecía más pequeño de lo que Elena recordaba cuando Anthony lo trajo al penthouse.
No físicamente; seguía teniendo la misma estatura y la misma complexión. Pero algo en su manera de comportarse había cambiado. La confianza despreocupada que había visto la primera vez que entró con dos bolsas de la panadería y una amplia sonrisa había desaparecido. En su lugar estaba la postura cautelosa de un hombre que se preparaba para recibir un golpe que estaba convencido de merecer.
Se detuvo apenas c