La última semana antes de la boda llegó y, de inmediato, se convirtió en la semana más ordinaria que Elena había vivido desde que se mudó al ático.
Había esperado que ocurriera algo. Algún último drama. Alguna última cosa de Doom o Francine o de la prensa o de Fountain House. Alguna complicación que llegara en el peor momento posible, como habían estado llegando las complicaciones en el peor momento posible durante todos aquellos meses.
No ocurrió nada.
Francine firmó el acuerdo estructurado el