Mundo ficciónIniciar sesión
"TRES ANOS PARA NADA"
Elena se habia puesto el vestido azul porque Lily se lo dijo.
Estaba parada frente al espejo del bano mientras su hermana menor estaba sentada al borde de la cama observandola con esos ojos agudos y cuidadosos que siempre veian demasiado. Lily tenia dieciseis anos, estaba enferma y era terca en ambas cosas, y habia pasado veinte minutos esa noche dirigiendo a Elena sobre exactamente como llevar el cabello y que perfume usar, y ahora estaba sentada hacia atras con esa mirada satisfecha que siempre tenia cuando las cosas salian a su manera.
Estas hermosa dijo.
Elena se miro en el espejo. El vestido azul. Su cabello suave sobre los hombros. Tres anos con Daniel y esta noche se suponía que era la noche en que las cosas finalmente avanzarian. Cena en Bellmore donde tuvieron su primera cita. Una conversacion real sobre el futuro que habia estado construyendo silenciosamente en su cabeza durante meses.
No me esperes despierta le dijo a Lily.
Lily sonrio y dijo nunca lo hago.
Llego a Bellmore exactamente a las siete. Los vio por la ventana antes de empujar la puerta. Daniel en su mesa de la esquina inclinado hacia una mujer que Elena nunca habia visto. Hermosa. Cara. El tipo de mujer que se movia por el mundo como si nunca le hubieran dicho que no pertenecia ahi. Daniel estaba riendo. No la risa cansada que le habia dado a Elena durante meses. La real. La risa abierta y despreocupada que habia pasado tres anos creyendo que era solo para ella.
Empu jo la puerta y fue directo a la mesa.
El levanto la vista y la risa murio al instante.
Quien es ella. Elena mantuvo su voz calmada.
Elena escuchame.
Cuanto tiempo Daniel.
Se paro y alargo la mano hacia su brazo. Ella dio un paso atras. Su mano cayo. Cinco meses dijo en voz baja.
Cinco meses de te amo y no voy a ninguna parte. Cinco meses tomandola de la mano afuera de la habitacion del hospital de Lily con una cara firme y sincera. Cinco meses mintiendole directamente mientras ella trabajaba en dos empleos y creia cada palabra que el decia.
Por que. Salio mas pequeno de lo que queria.
El hizo su eleccion entonces. No la eleccion de un hombre debil sino de uno cruel.
Porque ella no es como tu Elena. Casi suave. Ensayado. Es pulida y sofisticada. Tiene su propio dinero su propio mundo. Es el tipo de mujer de la que un hombre se siente genuinamente orgulloso de estar al lado. Hizo una pausa. Eres una buena persona. Pero ser buena no es suficiente. Eres demasiado local. Demasiado simple. Pase tres anos esperando que te convirtieras en algo mas y sigues siendo exactamente la misma chica que conoci.
Elena no se movio.
Bajo la voz. Y no sabes como estar con un hombre. Eres fria y distante y segui pensando que cambiaria pero nunca lo hizo. Honestamente estarias mejor convirtiendote en monja. Ningun hombre que sabe lo que quiere va a quedarse satisfecho con lo que ofreces.
Para. Su voz sono como una puerta cerrando de golpe.
Recog io su bolso. Espero que ella sea todo lo que crees que es dijo en voz baja. Y genuinamente espero que algun dia alguien te haga exactamente lo que acabas de hacerme a mi.
Salio.
El frio la golpeo de inmediato. Se paro en la acera con el vestido azul que Lily habia elegido y respiro y no lloro. Se nego a llorar en una calle publica por un hombre que acababa de decirle que se uniera a un convento.
Llamo a Maya. Necesito no estar sola ahora mismo.
Maya dijo donde estas y no pregunto nada mas.
El club era ruidoso y concurrido y exactamente lo que Elena necesitaba. Demasiado ruido para pensar con claridad. Bebio mas rapido de lo que debia y lo sabia y lo hizo de todos modos porque la unica alternativa era estar dentro de su propia cabeza con las palabras de Daniel dando vueltas. Demasiado local. Demasiado simple. Ningun hombre que sabe lo que quiere.
Estaba parada al borde de la multitud con su tercera bebida cuando la mano se cerro fuerte alrededor de su brazo.
Baila conmigo.
Borracho. Sonriendo. Absolutamente seguro de si mismo.
No. Ella tiro hacia atras. Su agarre se apret o. Sueltame.
No seas asi preciosa solo un baile.
Ella dijo no.
La voz que vino detras de ella detuve todo frio. No fuerte. No agresiva. Solo tranquila con algo debajo que dejaba claro que no era necesaria ninguna discusion adicional.
Se dio la vuelta.
Una mascara negra lo cubria desde el puente de la nariz hacia arriba. Precisa y cara. La mitad inferior de su cara estaba completamente descubierta. Una mandibula que parecia tallada. Una boca en una linea firme y recta. La mas tenue sombra de barba a lo largo de su menton. Era alto y completamente quieto de la manera de alguien que nunca habia necesitado el movimiento para llenar una habitacion y estaba mirando al hombre que sostenia su brazo con una expresion tan plana y tan fria que era casi una fuerza fisica.
No dio un paso adelante. No levanto las manos. Simplemente miro.
El agarre en su brazo se solto. El hombre desaparecio entre la multitud.
La mirada del extrano se movio lentamente y encontro su cara.
Ella lo miro. El la miro. Ninguno de los dos aparto la mirada. La musica era fuerte y la multitud apretaba y nada de eso existia. Solo los dos de ellos perfectamente quietos dentro de todo ese movimiento.
Estas herida. Bajo y preciso.
No. Mas firme de lo que se sentia. Gracias.
El asintio y se giro para irse.
Espera. Salio de su boca antes de que decidiera decirlo. El se detuvo. Por favor. No te vayas todavia.
Algo se movio en la comisura de su boca. No una sonrisa sino la forma de una considerando si llegar. Se volvio y se paro a su lado. Lo suficientemente cerca para bloquear a la multitud. Lo suficientemente lejos para darle aire.
Mala noche. No una pregunta.
La peor noche de mi vida dijo honestamente.
Quieres hablar de ello.
No. Luego despues de un momento. Quieres escucharlo.
No. Directo y limpio sin pretensiones.
Despues de la crueldad ensayada de Daniel la honestidad de ello hizo que algo se aflojara en su pecho.
No sabia cuando se giraron el uno hacia el otro ni cual de los dos se movio primero. Solo sabia que su cara estaba cerca y su mano estaba contra su mandibula antes de que hubiera decidido levantarla. Su piel era calida. La barba aspera bajo su palma.
El se quedo completamente quieto.
Ella lo beso.
Suave e incierto al principio. Luego el exhalo lento y tranquilo como algo liberandose y la beso de vuelta y su mano vino a su cintura firme y calida y ella sintio por primera vez esa noche entera como alguien cuya presencia en el mundo realmente valia algo.
Cuando se separo ninguno de los dos se movio.
No se tu nombre susurro.
No dijo suavemente. No lo sabes.
Sono su telefono.
Hospital General Misericordia.
Respondio con manos temblorosas y la voz al otro lado dijo el nombre de su hermana y el suelo se movio bajo sus pies.
Tengo que irme dijo.
El asintio. Su mano se levanto apenas un poco de su cintura. Como un instinto que no queria soltar.
Corrio hacia la puerta y la fria noche la trago entera y no miro atras. No sabia que el hombre parado en medio de ese club viendola irse ya estaba memorizando todo sobre ella. No sabia que ya habia decidido que no iba a dejarla desaparecer.
No sabia nada sobre el en absoluto.







