Theodore Moretti. 🍂
Cuando llegué a casa, el silencio me recibió como un eco de la soledad que sentía incluso cuando estaba rodeado de gente. Caminé hacia la habitación de los niños sin saber por qué, quizás buscando una distracción. Y ahí la vi: Sarah, dormida con los niños acurrucados a su alrededor.
Isaac y Tristán estaban profundamente dormidos, abrazados a ella como si fuera el centro de su universo. Sarah lucía tranquila, aunque su rostro aún mostraba rastros del día. La marca en su meji