El chofer nos llevó a mí y a Clay a través de la ciudad a un paso lento. No teníamos ninguna prisa por llegar tan temprano a aquella celebración en la casa de sus abuelos, pero ciertamente ir ya era un compromiso para no traerle más problemas a Colton.
Y aunque sabía que mi cabeza rodaría esta noche, estaba dispuesta a mantenerla en alto el tiempo que fuera necesario.
Sabía que él y yo debíamos quedarnos a dormir, pero no era algo que me emocionara. De por sí tenía problemas para dormir en cas