Cuando Colton regresó a casa le expliqué con lujos y detalles por todo lo que había pasado esa tarde con la familia de Clay. Habíamos cenado juntos y luego de matar el tiempo había llevado al pequeño a dormir. Y ahora me encontraba recostada del pecho de Colton sobre su cama por primera vez.
Nunca me había acostado con él, tampoco habíamos pasado la noche juntos, pero ahora era diferente. Sentía la férrea necesidad de tenerlo cerca, sentirlo.
Su pecho se encontraba desnudo y solo llevaba un bó