Capítulo 74: El Regreso de la Pesadilla
Laura
El duelo es una niebla que no se disipa; simplemente se transforma. Después del velatorio, el silencio en el ático de Rafael parecía cargar el peso de mil toneladas. Sentía un dolor que me desgarraba por dentro, una agonía agravada por la culpa de no haber sido lo bastante fuerte para consolar a Laís como ella se lo merecía. Yo siempre había sido su pilar, pero en aquel cementerio apenas era capaz de mantenerme en pie.
Me invadió una profunda gratit