Capítulo 60: El Debut de la Leona
Laura
Los últimos días habían pasado ante mí como un borrón de colores, risas y una extraña sensación de pertenencia que aún intentaba procesar. A veces me descubría inmóvil en medio de la sala, observando el movimiento del ático, y mi corazón daba un vuelco.
Desde que llegué a América con mi madre y Laís, la sensación de ser una «extranjera» nunca me había abandonado. Brasil es calidez, es un abrazo apretado, es el vecino que grita desde la verja y comparte el