Capítulo 21: Mi Turno
Laura
Sonreí contra sus labios, saboreando aún el rastro de mi propio placer en su boca. Rafael estaba tumbado boca arriba sobre la cama, con los brazos detrás de la cabeza, observándome con esos ojos grises que parecían devorarme sin siquiera tocarme. Su cuerpo era perfecto, músculos definidos por el entrenamiento diario, piel cálida, la sutil cicatriz en el hombro que nunca explicaba.
Aún no estaba desnudo. Llevaba los pantalones puestos, tensados por la evidente erecció